Para que luego digan que las empresas de máquinas expendedoras de la facultad no piensan en los «manitas» que, tras mandarse un buen desayuno, quieran forrar una cajita con papel de celofán viendo un capítulo de Bricomanía...
¿Quién no recuerda las series de Oliver y Benji, Campeones de nuestra infancia? ¿Queda alguien que no se haya preguntado alguna vez por qué tardaban tanto en llegar de una portería a otra? ¿O por qué el portero era tan ligero que en lugar de saltar parece que flotaba?
En la página web oficial del canal #fisica de IRC-Hispano nos encontramos con un artículo la mar de interesante y a la vez cómico titulado La física de Oliver y Benji.
Entre el texto podemos ver -muy bien argumentados- algunos temas como La gravedad en Japón, ¿Por qué no vemos las porterías hasta entrar en el área?, La potencia de los disparos y La masa de Ed Warner. Un fragmento:
En un célebre capítulo de Óliver y Benji vimos como el capitán del "Niupi" rechazaba un disparo de Marc Lenders desde su propia área grande. El rechace cruzaba todo el campo, rompía la red y la pared de atrás. El tiempo de vuelo del balón eran unos 5 segundos, con lo cual la velocidad de la pelota era, suponiendo despreciable la resistencia del aire, (recordemos que el estadio de Óliver mide quilómetro y medio):

Dicho cálculo nos lleva a una gran decepción: Óliver Áton no es capaz de superar la velocidad del sonido, que es de 1220km/h. Esto explica por que a Bruce se le quedaba la cara roja cada vez que recibía un balonazo... y eso que sus compañeros se reían de él, ¡pero en realidad era todo un héroe! Eso es una defensa antiaérea, y no la red de misiles que quería fabricar Bush.
Fuente: La física de Oliver y Benji.
Gracias a Alfonso por el enlace.
6 consultas efectuadas / Página generada en 0.029 segundos
Programado íntegramente por José Román (Manz) en XHTML y CSS estándar.
Sindicado bajo Feed RSS. Contenido bajo licencia Creative Commons
Estadísticas de visitas · Términos y condiciones · Contacto · Publicidad · Preguntas frecuentes (FAQ)