El teorema de los infinitos monos es una conocida demostración matemática que afirma que si un número infinito de monos escribieran en una máquina de escribir durante un espacio de tiempo infinito, terminarían escribiendo alguna de las obras de Shakespeare.
Tan grande es su relevancia, que incluso se han editado multitud de versiones del Monkey Infinite en camisas, Monkey Infinite en camisetas, alfombrillas de ratón o bolsos.
Este teorema se basa en que es posible demostrarlo de forma matemática. Así pues, veamos una demostración directa del teorema:
Partiendo de la suposición de que un teclado contenga un conjunto de 50 teclas diferentes y la palabra objetivo sea banana, mecanografiando al azar, la probabilidad de que:
Y así sucesivamente. Dichos eventos son estadísticamente independientes (ninguno de ellos afecta al resultado del otro).
Por contrapartida, habría que analizar las probabilidades de no escribir banana en cada bloque de 6 letras.
El cálculo a la inversa se trataría de 1-1/506.
Dado que cada bloque del que hablamos esta siendo considerado estadísticamente independiente, la probabilidad X de no escribir banana en cada bloque de 6 letras es de X=(1-1/506)*n.
Así, a medida que n aumenta, X se reduce. Por ejemplo:
A medida que n se acerca a infinito, la probabilidad de X tiende a cero. Si considerásemos las veces que se escribiría banana entre bloques de 6 letras, X tendería a cero incluso más rápidamente.
Pero la historia del teorema no acaba aquí. En julio de 2003 se construye The Monkey Shakespeare Simulator, un applet Java (algo similar a esta referencia javascript) que simulaba un número extremadamente grande de poblaciones de monos escribiendo al azar (evidentemente usando un modelo probabilistico con ciertas limitaciones, para evitar explosiones combinatorias) con el objetivo de conseguir emular el tiempo que tardaría en completar una obra de Shakespeare.
Casi 2 años después, se encontraron cadenas consecutivas que formaban pequeños fragmentos de una de las obras:
RUMOUR. Open your ears; 9r"5j5&?OWTY Z0d "B-nEoF.vjSqj[...]
Enrique VI, parte 2
Más tarde, una coincidencia de 30 letras:
Flauius. Hence: home you idle CrmS3RSsjbnKR IIYUS2([;3ei'Qqrm'[...]
Julio César
Cerca del año 2003, unos cientificos de la Universidad de Plymouth (Inglaterra) con la colaboración del Paignton Zoo, realizaron un experimento donde colocaron un teclado de ordenador en una jaula con 6 monos durante un periodo de un mes.
Cabe imaginar que los resultados no fueron demasiado buenos. Los hechos más destacables fueron que inicialmente los macacos aporrearon las teclas escribiendo una larga serie de letras S, para posteriormente atacar el teclado con una piedra y utilizarlo de servicio público.
En Experimento Vivaria (PDF) existe una traducción a nuestro idioma del informe del experimento, con el texto adquirido y algunas que otras fotos de sus autores (los científicos no, los monos).
En el blog de Foxkeh podrás encontrar un detallado diagrama de la famosa Guerra de navegadores (Browser Wars, en analogía a la saga Star Wars) del panorama informático, incluyendo desde los inicios del arcaico navegador Mosaic hasta los actuales Mozilla Firefox, Safari e Internet Explorer.
Además de la historia original de las Browser Wars, también puedes encontrar un detallado artículo en la wikipedia sobre la Guerra de los navegadores, junto a una detallada línea cronológica con múltitud de navegadores en formato de gráficos vectoriales escalables (SVG).
Si te interesa conocer la historia de los navegadores desde su inicio, ¡que no se te olvide echarle un ojo!
Todo el mundo conoce el famoso juego Pac-man. Lo que no todo el mundo conoce es la leyenda de la historia que originó el famoso juego de Namco.
En el año 1976, el astronauta Nikolai Peckmann fue enviado en una misión solitaria a una estación espacial llamada Mission Six (Misión 6) para estudiar los niveles de radiación y las extrañas circunstancias con las que perdieron la vida cuatro miembros de su última tripulación.
Todo transcurrio sin incidencia alguna hasta el tercer día, en el que las transmisiones de Peckmann llegaban a la torre de control de la Tierra entrecortadas y su voz comenzaba a mostrar delirios y signos de paranoia.
Sus mensajes aseguraban que estaban ocurriendo cosas muy extrañas, sintiendose perseguido en todo momento y comenzando a pensar que se trataba de los espíritus de los astronautas muertos, que lo perseguían a lo largo de toda la estación. Los mensajes demostraban los pensamientos de un hombre que estaba perdiendo la razón.
En la Tierra, observaban las grabaciones de algunas cámaras de la estación, donde se veía a Peckmann corriendo a lo largo de los pasillos, mirando continuamente hacia atrás como si alguien le buscara, deteniendose y apoyandose nervioso en las paredes para tomar analgésicos y conseguir calmar su inquietud y disipar la imagen de esos fantasmas invisibles que le atormentaban.
Las comunicaciones eran cada vez peores. Sólo se conseguía recibir transmisiones y mensajes entrecortados en la torre de control. Cerca del quinto día, comenzaban a fallar las comunicaciones con las cámaras. La actividad del astronauta se había incrementado de tal manera, que se detectó que había consumido todas las provisiones, botiquines y frutas administradas para el viaje antes de lo previsto, colocandolo en una situación delicada, ya que era imposible enviar otra tripulación de rescate antes de que muriera por inanición.
Después de un largo periodo de interrupción de la transmisión, que eran ya muy frecuentes, la torre de control recibe una transmisión entrecortada en la que se oye algún ruido y a Peckmann gritar.
Desde la torre de control se intentan reestablecer las comunicaciones, sin suerte. Cuando finalmente lo consiguen, reina un silencio absoluto. No hay rastro de Peckmann. Tras varias investigaciones sólo consiguen encontrar en una de las cabinas de la estación, su traje espacial completamente vacío, tirado en el piso.
Se rumorea que se descartó la posibilidad de enviar otra tripulación de reconocimiento, archivando el caso para olvidarlo completamente... Aunque, según dicen... todo es solo una leyenda.
(Perseguidos por un carnero furioso...)
Máquina: Introduzca la contraseña...
Sr Burns: ¡Cáspita! ¡La olvidé!
Máquina: ¿Olvido la contraseña? Ponga su lugar de nacimiento...
Sr Burns: (Escribiendo) T-A-N-G-E-R
Máquina: ¡Correcto! Recibirá la contraseña por correo electrónico...
Sr Burns: ¡Uh!
Temporada 17, Capitulo 13:
Los Simpsons:
La historia aparentemente interminable.
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